Volver a masticar con normalidad, y que se note lo menos posible que hubo un tratamiento
Agenda tu valoraciónLa rehabilitación oral es el tratamiento que devuelve la función a una boca que la perdió. No es un procedimiento único: es un plan que combina implantes, coronas, puentes, prótesis y —cuando hace falta— periodoncia y endodoncia, ordenados en fases y en un orden que no es negociable.
El paciente típico de esta consulta es una persona que ha perdido algunos de sus dientes y quiere volver a masticar con normalidad. Casi siempre llega por una molestia concreta —un diente que se fracturó, una prótesis que ya no ajusta, un lado de la boca que dejó de usar— y descubre en la valoración que el problema es más amplio: al faltar piezas, las de al lado se inclinan hacia el espacio vacío y la de enfrente se sale de su sitio. La mordida se desorganiza sola, aunque no duela.
Por eso el primer paso nunca es el implante. Es el diagnóstico: qué se puede conservar, qué no, y en qué orden hay que hacer las cosas para que lo que se ponga encima dure.
Es el caso más frecuente. Al faltar una pieza, las vecinas se inclinan hacia el hueco y la de enfrente se extruye: el problema deja de ser estético y pasa a ser de mordida.
Por bruxismo, por reflujo o por años de uso. Cuando se pierde altura, la mordida se cierra y cambia el tercio inferior de la cara.
Un diente con más resina que estructura propia se acaba fracturando. Ahí la corona no es estética: es lo que evita perder la pieza.
Si ya se perdió hueso de soporte, primero entra periodoncia. La rehabilitación viene después, y se planifica sobre lo que quedó.
Hay dos situaciones en las que esta consulta no inicia la rehabilitación aunque el paciente quiera y pueda pagarla. No es exceso de precaución: es que el tratamiento fracasaría, y fracasaría después de haber invertido meses y dinero.
No se interviene. La cicatrización está comprometida y el riesgo de que el implante falle o la encía no cierre es alto. Primero se controla la diabetes con el médico tratante; después se retoma el plan dental.
Se remite primero a periodoncia para evaluar el caso. Sobre una encía inflamada o con pérdida ósea activa no se sostiene ni una carilla ni un implante: se trata la periodoncia, se reevalúa y solo entonces se define el tratamiento estético.
En ninguno de los dos casos se pierde al paciente: se ordena el calendario. Se trata la causa, se reevalúa y entonces sí se planifica. Si tienes alguna de las dos condiciones, tráela a la valoración inicial con tus exámenes recientes.
Reemplazan la raíz perdida. Los coloca el cirujano implantólogo del equipo; el Dr. García planifica y hace lo que va encima.
Restauran el diente dañado o reponen el que falta. Se diseñan en digital para que la forma y el color acompañen a los dientes vecinos.
Fijas o removibles, según cuántas piezas falten y qué soporte quede. La opción se decide en la valoración, no antes.
Tratamiento de encía y hueso de soporte, con la Dra. Natalia Mira. Cuando hace falta, es el primer paso y no el último.
Tratamiento del nervio para conservar una pieza que aún vale la pena salvar, antes de restaurarla.
La parte estética, cuando la función ya está resuelta. Ver la página de carillas para materiales y duración.
Examen clínico, radiografías y escaneo digital. De aquí sale el plan por escrito, con sus fases y su presupuesto. Sin costo.
Caries, periodoncia y endodoncia. Es la fase que nadie quiere y la que decide si el resultado dura.
Colocación de implantes cuando el plan los incluye, y el tiempo de integración con el hueso que exija cada caso.
Coronas, puentes, prótesis y carillas. Se prueba antes de cementar: la forma y el color se ajustan contigo delante.
Refinamiento de la oclusión. Una mordida mal repartida es la causa más común de que una corona se fracture.
Calendario de revisiones desde el primer día. Es la parte del tratamiento que determina cuánto dura todo lo demás.
más de 5 años, y puede durar toda la vida.
La diferencia entre cinco años y toda la vida la marca el paciente: higiene diaria, controles periódicos y, si hay bruxismo, guarda nocturna.
El tratamiento se paga por etapas, al terminar cada fase, repartido en el número de citas que tenga tu plan.
Tarjeta de crédito · Efectivo · Transferencia
Todos los tratamientos tienen garantía.
El plazo no es el mismo para todos: depende del tratamiento y del material, y se te entrega por escrito con tu plan.
Una rehabilitación oral bien hecha dura más de 5 años y puede durar toda la vida. El rango es tan amplio porque la variable que más pesa no es la técnica ni el material: es el cuidado del paciente. Un paciente que se cepilla dos veces al día, usa seda, viene a los controles y —si rechina los dientes— usa la guarda nocturna, puede llegar a las dos décadas sin cambiar nada más que algún ajuste. Un paciente que no vuelve a control y no controla el bruxismo puede fracturar una corona en tres años. Por eso en esta consulta el plan de tratamiento incluye el calendario de controles desde el primer día: no es un extra comercial, es la parte del tratamiento que decide cuánto va a durar todo lo demás.
Depende de si la diabetes está controlada o descompensada. Con una diabetes controlada, la rehabilitación sobre implantes se puede hacer con normalidad y con el mismo pronóstico que en cualquier otro paciente. Con una diabetes descompensada, no se interviene: la cicatrización está comprometida, el riesgo de que el implante no integre es alto y el de infección posquirúrgica también. Lo que se hace en ese caso es remitir al médico tratante para controlar primero la glicemia, y retomar el plan dental cuando esté estable. Decirlo de entrada evita el escenario peor: empezar un tratamiento largo y caro que fracasa por una causa que se podía haber tratado antes. Si tienes diabetes, tráelo a la valoración inicial junto con tus exámenes recientes.
Se remite primero a periodoncia para evaluar el caso, y solo después se define el tratamiento estético o rehabilitador. La razón es mecánica, no burocrática: la encía y el hueso son el soporte. Sobre una encía inflamada o con pérdida ósea activa no se sostiene ni una carilla ni una corona ni un implante, y el resultado estético se pierde en meses porque la encía sigue retrayéndose y deja ver el borde del trabajo. En esta consulta la parte periodontal la evalúa la Dra. Natalia Mira. Cuando el periodonto está estable, se reevalúa el caso completo y ahí sí se planifica la rehabilitación sobre lo que realmente hay. Es un paso que alarga el calendario y es el que hace que el trabajo dure.
El consultorio trabaja con implantes Straumann. La marca importa más de lo que parece, y no por prestigio: un implante es una pieza que va a estar en tu boca durante décadas, y en algún momento habrá que cambiar la corona que va encima o reponer un tornillo. Es una de las marcas con más años de seguimiento clínico publicado y con disponibilidad de repuestos a largo plazo, que es lo que importa cuando una corona hay que cambiarla diez años después. Con marcas sin trayectoria o descontinuadas ocurre el problema contrario: a los diez años no hay componente compatible y hay que retirar un implante que estaba perfectamente integrado. La colocación quirúrgica la realiza el cirujano implantólogo del equipo; el Dr. García planifica la rehabilitación que va encima y hace el seguimiento estético y de mordida.
El tratamiento se paga por etapas, al terminar cada fase, repartido en el número de citas que tenga tu plan. No hay que pagar el tratamiento completo por adelantado: cada fase se cubre cuando se termina, así que el desembolso se reparte a lo largo del calendario del plan. Se acepta tarjeta de crédito, efectivo, transferencia. La valoración inicial es lo recomendable antes de cualquier cifra: de ahí sale el plan y el número de etapas. Sin esa valoración cualquier cifra es un promedio de internet: el número de piezas a tratar, si hace falta implante o basta con una corona, y si hay que pasar antes por periodoncia o endodoncia cambian el total por completo. La valoración inicial no tiene costo e incluye el diagnóstico y el plan por escrito con su presupuesto, decidas o no tratarte aquí.
Todos los tratamientos tienen garantía. El plazo no es el mismo para todos: depende del tratamiento y del material, y se te entrega por escrito con tu plan. No es la misma para una carilla de resina que para una corona sobre implante, porque ni el material ni la exigencia mecánica son comparables. Lo que sí es igual en todos los casos es la condición: la garantía cubre el trabajo hecho, y se mantiene mientras vengas a los controles pactados. Es la misma lógica que la garantía de cualquier cosa que necesita mantenimiento — si no se revisa, no hay forma de detectar a tiempo lo que se puede corregir con un ajuste en vez de con un cambio completo. Los términos concretos de tu tratamiento se te entregan por escrito junto con el plan, antes de empezar y antes de pagar nada.
Sin costo y sin compromiso. Sales con un diagnóstico, un plan por fases y un presupuesto por escrito, decidas o no tratarte aquí.
Agendar valoración gratuitaAntes de decidir, puedes consultar los precios de cada tratamiento, ver las opciones de carillas, revisar casos reales o conocer la trayectoria del Dr. Daniel García.